TESI contribuye a la optimización tecnológica e innovación de los proyectos de investigación de la Universidad de Granada

Este post lo dedicamos a uno de nuestros clientes con el que compartimos una trayectoria de más de dos décadas: la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Granada.

Una colaboración que comenzó con la incorporación del sistema CATI para la realización de encuestas telefónicas, convirtiéndose desde entonces en una solución clave para numerosos proyectos académicos de investigación y trabajo de campo aplicados.

Durante años, se utilizó para la elaboración de un barómetro, el Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (EGOPA), así como para la realización de encuestas preelectorales y postelectorales.En la actualidad, nuestras herramientas se usan principalmente en los Departamentos de Ciencia Política y de la Administración y de Sociología. Concretamente a través del laboratorio de la Facultad, PoliSocioLAB, donde se acompaña al profesorado en la integración de este software tanto en la docencia como en las prácticas de las asignaturas de metodología, facilitando su uso por parte de la comunidad educativa.

Uno de los principales puntos fuertes de las herramientas que destaca la Universidad de Granada es el control del trabajo de campo, ya que permite supervisar en tiempo real el desarrollo de la encuesta, aplicar mecanismos de validación, controlar cuotas y detectar incidencias durante la recogida de datos. Otro aspecto especialmente valorado por el cliente es la capacidad para diseñar cuestionarios complejos, con estructuras de enrutamiento avanzada, lo que la convierte en una solución muy eficaz para las encuestas electorales y los estudios sociales complejos.

¿Y de qué forma han contribuido las soluciones de TESI a la optimización de la calidad y eficiencia del trabajo?

Además, tal y como asegura nuestro cliente, su uso ha contribuido “de forma directa a reducir errores humanos y a minimizar los tiempos de depuración de datos. El control del trabajo de campo, la validación de respuestas y la coherencia entre el cuestionario y la base de datos permiten pasar de manera casi inmediata del trabajo de campo al análisis, sin necesidad de utilizar procesos manuales intermedios. Todo ello se traduce en una mejora de la calidad metodológica y en una mayor fiabilidad de los datos”.